¿Conviene pagar un solo año en Modalidad 40?

La trampa del "objetivo inmediato"

En el análisis de las estrategias de retiro para la ley 73 del Seguro Social, un cuestionamiento resulta recurrente en las plataformas digitales: ¿realmente conviene realizar un solo año de aportaciones en la Modalidad 40? Para dar respuesta a esta interrogante, Minerva Vázquez, especialista en inversión sobre Modalidad 40, Socia Fundadora de Proyecsar, expone un análisis crítico sobre uno de los ejercicios estadísticos más difundidos en redes sociales: el impacto de cotizar un año topado (con un salario de $2,932.75 pesos diarios de marzo de 2026 a febrero de 2027) bajo un historial de salarios bajos y un volumen de semanas cotizadas reducido. 

 

De acuerdo con la especialista, estas tablas informativas suelen estructurarse en rangos de 500 hasta 2,000 semanas cotizadas -con incrementos de 100 semanas- y contrastan los dos extremos de la edad de retiro: los 60 y los 65 años. Sin embargo, Vázquez advierte que, detrás de la aparente rigurosidad de estos números, se oculta un riesgo patrimonial importante, donde una inversión estimada de $160,000 pesos por ese único año puede convertirse en dinero tirado a la basura. 

El desglose de los rangos a los 60 años: Una ganancia absorbida por la ley

Al examinar detalladamente el comportamiento de la tabla para un trabajador de 60 años de edad, Minerva Vázquez identifica inconsistencias técnicas severas y márgenes de ganancia que resultan financieramente inviables: 

  • Rango de 900 semanas: La proyección del cálculo arroja una cifra inferior a la pensión mínima del año 2026. Vázquez señala un error de diseño común en este tipo de publicidad, ya que los asesores comerciales pretenden evaluar una jubilación de 2027 utilizando como marco de referencia el salario mínimo del año anterior, distorsionando el resultado real.
  • Rango de 1,000 semanas: En este punto, la tabla promete una pensión mensual de $11,865 pesos. No obstante, la directora de Proyecsar aclara el dato que estos esquemas omiten: para febrero de 2027, la pensión mínima Garantizada por ley -ajustada con la inflación proyectada- rondará los $12,388 pesos. Al no rebasar ni siquiera el piso mínimo legal, la inversión de $160,000 pesos pierde todo su sentido económico, pues el IMSS otorgará el mismo monto a quien cotizó solo con el salario mínimo. 
  • Rango de 1,100 semanas: El ejercicio arroja una pensión de $13,415 pesos. Al contrastarlo con el valor futuro de la mínima ($12,388), el excedente real para el inversionista es de apenas $1,000 pesos mensuales. 
  • Rango de 1,200 semanas: El cálculo estimado se sitúa en los $14,578 pesos. Frente a la pensión mínima garantizada, la diferencia a favor es de solo $2,000 pesos, una cantidad que difícilmente justifica el desembolso de capital inicial. 

 

Proyección a valor futuro: El riesgo económico a los 75 años

 

Un aspecto crítico en la metodología de Minerva Vázquez es erradicar la visión de la pensión como un "objetivo inmediato" o de corto plazo. La especialista enfatiza que una pensión debe diseñarse para respaldar la etapa de mayor vulnerabilidad física y médica del ser humano, que suele presentarse a partir de los 75 años. 

Al proyectar el impacto a largo plazo de esta estrategia -estimando incrementos anuales al salario mínimo del 12% entre 2026 y 2030, y del 10% a partir de 2031, con una inflación constante del 4%-, la curva de rentabilidad para quien invierte solo un año con pocas semanas resulta desfavorable.

Escenario a los 65 años: El mismo fenómeno de rezago

La socia fundadora de Proyecsar explica que el panorama no mejora sustancialmente si el trabajador decide esperar a los 65 años para aplicar este año topado (de los 64 a los 65 años) con antecedentes de salarios bajos: 

  • Con 900 semanas: La pensión obtenida se calcula en $13,753 pesos. Aunque supera ligeramente la mínima inicial de 2027 ($12,388), para el año 2029 esa pensión se actualizará a $14,800, mientras que la mínima ya se habrá elevado a $15,539. Para el año 2042, el asegurado percibirá $24,700 frente a los $50,000 que recibirán los pensionados de la mínima. 
  • Con 1,000 semanas: Se proyecta un monto de $15,820 pesos. Sin embargo, la ventaja es efímera. Para el año 2031, esta pensión alcanzará los $18,500, momento en el cual los nuevos pensionados con salario mínimo ya estarán cobrando $19,000 mensuales. En un lapso de cuatro a cinco años, la inversión queda anulada por el avance legal del salario mínimo. 

Una visión con empatía y rigor financiero

 

Ante estas evidencias, la recomendación técnica de Minerva Vázquez para los trabajadores que cuentan con un historial de semanas bajo es contundente: no realizar un solo año de inversión topada en la Modalidad 40. 

Vázquez destaca la necesidad de abordar estos cosas con un profundo sentido de empatía y ética profesional, reconociendo que muchos derechohabientes no disponen de un capital de ahorro previo y se ven obligados a contratar préstamos financieros o a liquidar bienes patrimoniales, como sus vehículos, para cubrir las cuotas del seguro social. Comprometer ese patrimonio familiar para obtener un resultado idéntico al que otorgaría la ley de forma gratuita representa una afectación severa para el asegurado. 

 

Cuando el volumen de semanas es reducido, la planeación adquiere una relevancia matemática superior. Se vuelve indispensable trazar una estrategia personalizada que defina el punto óptimo de inicio y finalización de los pagos, asegurando que la pensión mantenga su poder adquisitivo y su ventaja competitiva durante al menos los primeros 8 o 10 años de vigencia.

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